La Presidenta, Cristina Fernández, se encuentra en Brasilia
con motivo de la cumbre de los BRICS a la que Argentina fue invitada, y que
luego fue ampliada a todos los miembros de la UNASUR.
La cumbre de los BRICS inició ayer, con un fuerte
cuestionamiento de todos sus miembros respecto del sistema financiero
internacional y en especial, de los organismos financieros que otrora nacieron
con el argumento de brindar herramientas para los países en vías de desarrollo.
También se cuestionó la actualidad de la ONU y su vetusto
consejo de seguridad, en especial en las intervenciones de los representantes
de Rusia y China.
Fueron estas críticas, las que dieron paso a un primer
documento en el cual los BRICS plantean la necesidad de crear un organismo de
financiamiento propio - un banco con sede en Shangai que contribuya a una nueva
arquitectura financiera internacional-, ajeno a los intereses de la hegemonía
estadounidense acompañada históricamente por Europa.
Un contrapunto como parte de ciertos movimientos en la
geopolítica, que dan cuenta de la crisis del orden mundial vigente y la
cuestionadísima hegemonía de Estado unidos.
En este contexto, Argentina buscará el apoyo en su pelea con
los Fondos Buitres, pero también continuará trabajando en las coincidencias
políticas que se traduzcan próximamente, en su ingreso al grupo.













