El 03 de febrero de 1962, hace exactamente 50 años, el entonces Presidente de Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, decretó la proclama 3447 con la que formalizó el bloqueo económico; comercial; y financiero contra la hermana República de Cuba.
Utilizando como excusa las legítimas expropiaciones que el gobierno cubano en pleno uso de su soberanía había efectuado sobre bienes y empresas norteamericanas, Kennedy institucionalizó algo que venía rigiendo de hecho desde el 04 de septiembre de 1961, y que pasaba a complementar una serie de ataques al pueblo cubano entre los que debo mencionar la invasión de Playa Girón el 15 de abril de 1961, y la exclusión de Cuba de la OEA el 31 de enero del ´62.
De esta forma, el imperialismo yanqui volvía a mostrar su rostro más ruin dando inicio a un ataque económico, social y cultural directo que le ha costado al pueblo cubano más de 975 mil millones de dólares a la fecha, con todo lo que ello implica en la construcción de cualquier sociedad viable.
Las consecuencias de la feroz medida se observan en la realidad social de un país que a pesar de todo, jamás perdió su dignidad; nunca se arrodillo ante la ostentación del poder imperial.
Por ello, son también 50 años de resistencia heroica que han puesto en evidencia la repugnante ilegitimidad del agresor ante los ojos del mundo, con su correlato en el masivo apoyo que recibe Cuba año a año en la condena al bloqueo en la Asamblea General de Naciones Unidas.
Y por ello, en este día no sólo volvemos a reclamar para que Estados Unidos ponga fin al bloqueo inhumano, sino que también, extendemos un abrazo fraternal a Cuba, un ejemplo de dignidad para el mundo.
Compañero Ikal Samoa














