La Presidenta, Cristina Fernández, se encuentra junto a una
comitiva en Asunción del Paraguay, en visita oficial.
En el día de la fecha, se reunirá con su par del hermano
país, Horacio Cartes, a fin de avanzar en distintos temas que hacen a la
relación bilateral, y como cierre y momento simbólicamente histórico, le
restituirá objetos y mobiliario que pertenecían al Mariscal Francisco Solano
López y estaban en nuestro país.
Un gesto reparador, la decisión de devolver estas
pertenencias que fueron robadas por Bartolomé Mitre tras la vergonzosa Guerra
de la Triple Alianza en la que Argentina; Uruguay; y Brasil, destruyeron en un
periodo de poco más de 5 años (12 de noviembre de 1864- 1 de marzo de 1870), al
país más desarrollado de América del Sur, a fin de satisfacer los intereses
británicos.
La Guerra de la Triple Alianza tuvo como saldo para Paraguay
no sólo la destrucción de toda su potencialidad industrial; algo que lo había
transformado en el país más desarrollado de Sudamérica, sino también la perdida
de gran parte de su territorio a manos de Argentina y Brasil, y una catástrofe
demográfica: Las estimaciones oficiales señalan que perdió más del 70% de su
población y casi el 90% de su población masculina.
La restitución de las pertenencias del Mariscal Solano
López, son, en efecto, un gesto histórico que apunta a lo que debiera ser un enorme
proceso de reparación que tanto nuestro país como Uruguay y Brasil, le deben a
Paraguay.
Un servidor se permite opinar que no nos va a alcanzar la
vida de nuestros países para reparar aquel daño provocado en esa guerra
desigual, injusta y profundamente colonial.




